miércoles, 21 de mayo de 2014

Consejos Para Personas Que Padecen De Enfermedades Mentales En Épocas Inciertas

Consejos Para Personas Que Padecen De Enfermedades Mentales En Épocas Inciertas

Debido a la permanente acción militar en Irak y la continua amenaza terrorista que se cierne sobre el país, los ciudadanos estadounidenses están experimentando muchas emociones fuertes. Para la mayoría de las personas, los sentimientos intensos de ansiedad, tristeza, aflicción y cólera son saludables y convenientes. Sin embargo, algunas personas pueden tener reacciones más profundas y debilitantes hacia la guerra. Éste podría ser el caso particular de aquellas personas que padecen de enfermedades mentales graves, tales como esquizofrenia, enfermedad bipolar, depresión, problemas de abuso de drogas, ansiedad o trastornos por estrés postraumático (PTSD).
Es importante recordar que las personas reaccionan a los traumas de distintas maneras y que cada una de ellas tiene su propio nivel de tolerancia a los sentimientos difíciles. Al enfrentar una crisis, una persona que sufre de alguna enfermedad mental podría experimentar los síntomas de su trastorno o ver surgir nuevos síntomas.

Algunos consumidores que han pasado por esta situación señalan que se presentan señales de advertencia. A continuación enumeramos algunas señales comunes de una recaída inminente:

  • Interrupción de las actividades de rutina, tales como asistir al colegio o participar en actividades familiares
  • Alteración de las horas de sueño o de los hábitos alimenticios, descuido de la apariencia, dificultades de coordinación, pequeñas lagunas mentales de hechos recientes
  • Cambios en el estado de ánimo, sentimiento de falta de autocontrol o de agitación excesiva, pensamientos suicidas o violentos
  • Asumir actitudes que hacen pensar a los demás que está desconectado de la realidad
  • Oír o ver cosas que otros no oyen o ven
  • Incapacidad para apartar una idea, pensamiento o frase de la mente
  • Problemas para pensar o expresarse con claridad
  • Decisión de no seguir tomando los medicamentos o de seguir el plan de tratamiento (faltar a las consultas, etc.)
  • Incapacidad para disfrutar de aquellas cosas que usualmente son agradables
  • Incapacidad para tomar incluso decisiones de rutina
Varias personas pueden tener señales de advertencia diferentes, por lo que debe estar atento a todo aquello que no le parezca normal en su persona. Si las personas que lo rodean notan algún cambio, escuche lo que tengan que decirle. Es posible que usted no se haya dado cuenta en absoluto de algún cambio en su comportamiento. Asegúrese de informar a su doctor o equipo de tratamiento acerca de cualquier cambio, especialmente cualquier conversación o pensamiento de suicidarse o de lesiones auto infligidas.
Aun en épocas inciertas como las que estamos viviendo actualmente, usted debe asumir un papel activo en el control de su enfermedad. Continúe con el plan de tratamiento que ha desarrollado con su médico o equipo de tratamiento.
  • Tome sus medicinas según lo prescrito por su doctor
  • No deje de asistir a sus terapias
  • Evite el consumo de alcohol
  • No consuma drogas ilegales o cualquier otra droga que su doctor no le haya recetado específicamente
  • Escriba un diario
  • Sométase a los análisis de laboratorio y pruebas psicológicas que su doctor le haya indicado
  • Manténgase en permanente contacto con un grupo de apoyo o forme parte de uno
  • Informe a su equipo de tratamiento cualquier signo de recaída
Para superar la crisis actual, recurra a las personas y herramientas que se encuentran a su disposición:
  • Recurra a familiares y amigos. No tenga miedo de solicitar ayuda.
  • Mantenga a su doctor y equipo de tratamiento informados acerca de cómo le está afectando la guerra.
  • Póngase en contacto con grupos de autoayuda y organizaciones de apoyo que se dedican a ayudar a personas que padecen de enfermedades mentales graves y problemas asociados.
  • Participe en grupos paritarios y otros programas que puedan ayudarle a controlar mejor su enfermedad, desde centros sociales hasta oportunidades de vivienda, empleo y recreación.
  • Busque la mayor cantidad de información posible acerca de su enfermedad y de lo que tiene que hacer para recuperarse.
  • Use la computadora para conseguir información sobre su enfermedad y ponerse en contacto e intercambiar puntos de vista y experiencias con otras personas que atraviesan por la misma situación.
  • Manténgase conectado con su espiritualidad, si eso le ayuda a sentirse mejor. Vea con optimismo los retos que tiene por delante.
Descubra qué es lo que le ayuda a sentirse mejor. El proceso de recuperación, especialmente en tiempos de guerra y crisis, no es fácil. Manténgase completamente involucrado en el proceso prosiguiendo con su plan de tratamiento y buscando la ayuda que necesita, cuando la necesite.
Mental Health America dispone de varios recursos que lo ayudarán a usted y a otras personas a enfrentar la crisis nacional por la que estamos atravesando, incluyendo hojas informativas sobre trastornos por estrés postraumático, depresión, afrontar la pérdida de un ser querido, ayudar a niños a enfrentar una guerra y otros temas.
Para más información, comuníquese con su oficina local de Mental Health America o la oficina nacional de Mental Health America.

tratamiento para la enfermedad mental

Tratamiento:
Actualmente el tratamiento de los trastornos mentales posee un enfoque integrativo y multidisciplinar, en el que participan psicólogos y psiquiatras, educadores sociales, enfermeros psiquiátricos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y otros profesionales. Cada tratamiento integra, dependiendo del caso, la administración de psicofármacos como métodos paliativo de los síntomas más pronunciados, para así dar paso a un proceso de intervención psicológica para atender los orígenes y manifestaciones del trastorno y así generar un estado de bienestar más sólido, efectivo y permanente en las personas que sufren de esta enfermedad.

Clasificacion de las principales enfermedades mentales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado los trastornos mentales y del comportamiento en nueve categorías, de acuerdo a la causa que lo origina:

  • Orgánicos y sintomáticos: Demencia- Delirium y otros trastornos por disfunciones físicas.
  • Por consumo de psicotrópicos: Intoxicación aguda. Síndrome de dependencia y de abstinencia.
  • Esquizotípicos e ideas delirantes: Esquizofrenia. Psicosis.
  • Del humor o afectivos: Trastorno bipolarEpisodio depresivo. Ciclotimia. Distimia.
  • Por disfunciones fisiológicas: Trastornos alimentarios (vigorexia, megarexia, diabulemia). AnorexiaBulimia. Trastornos del sueño no orgánico: Insomnio. Hipersomnio. Sonambulismo/terror nocturno. Trastorno del reloj biológico.Disfunción sexual-Eyaculación precoz.
  • De personalidad y del comportamiento: Trastorno paranoide, esquizoide y disocial. Inestabilidad emocional. Trastorno ansioso de la personalidad. Manías.Transexualidad. Travestismo. Trastorno de orientación sexual.
  • Del comportamiento en infancia y adolescencia: Hiperquinéticos: de atención y de conducta. Trastornos de conducta (dessocializado, desafiante, depresivo, socializado). Mutismo selectivo. Tics. Enumerisis (pis en la cama). Tartamudez. Desorden lingüístico.

Tratamiento de niños con enfermedades mentales

Las investigaciones demuestran que la mitad de todos los casos de enfermedades mentales que duran toda la vida comienzan a los 14 años.Los científicos están descubriendo que los cambios en el cuerpo que conducen a las enfermedades mentales pueden comenzar mucho más temprano, antes de que cualquier síntoma aparezca.
Con un mayor entendimiento de cuándo y con qué rapidez se desarrollan áreas específicas del cerebro de los niños, estamos aprendiendo más sobre las etapas iniciales de una amplia variedad de enfermedades mentales que aparecen más adelante en la vida. Ayudando a los niños pequeños y a sus padres a superar dificultades en los primeros años de vida puede prevenir el desarrollo de trastornos. Una vez que la enfermedad mental se desarrolla, ésta se convierte en una parte normal de la conducta de su hijo y resulta más difícil de tratar. A pesar de que sabemos cómo tratar muchos trastornos (aunque aún no podemos curarlos), muchos niños que padecen enfermedades mentales no reciben tratamiento.
En esta hoja informativa encontrará preguntas frecuentes sobre el diagnóstico y las opciones de tratamiento para los niños con enfermedades mentales. Entre los trastornos que afectan a los niños se pueden encontrar los trastornos de ansiedad, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del espectro autista, el trastorno bipolar, la depresión, los trastornos de la alimentación y la esquizofrenia.
P. ¿Qué debo hacer si estoy preocupado por los síntomas mentales, conductuales o emocionales de mi hijo?
R. Hable con el médico o el proveedor de cuidado de la salud de su hijo. Haga preguntas e infórmese todo lo que pueda sobre la conducta o los síntomas que le preocupan. Si su hijo va a la escuela, pregúntele a sus docentes si han observado cambios preocupantes en su conducta. Comparta esta información con el médico o el proveedor de cuidado de la salud de su hijo. Tenga en cuenta que cada niño es diferente. Incluso el desarrollo normal, como cuando los niños desarrollan el lenguaje o las habilidades motoras y sociales, esto varía de niño a niño. Pregunte si sería necesario que un especialista con experiencia en problemas conductuales en la niñez le realice más evaluaciones a su hijo. Los especialistas pueden ser psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeras psiquiátricas y terapeutas de la conducta. Los educadores también pueden ayudar a evaluar a su hijo.
Si lleva a su hijo a un especialista, pregunte lo siguiente: "¿tiene experiencia en el tratamiento de los problemas que observo en mi hijo?" No tema consultar con más de un especialista hasta encontrar el que sea adecuado. Continúe informándose todo lo que pueda sobre el problema o el diagnóstico. Cuanta más información tenga, mejor podrá colaborar con el médico de su hijo y tomar decisiones que parezcan adecuadas para usted, para su hijo y para su familia.
P. ¿Cómo sé si los problemas de mi hijo son graves?
R. No todos los problemas son graves. De hecho, muchas de las tensiones diarias pueden provocar cambios en la conducta de su hijo. Por ejemplo, el nacimiento de un hermano(a) puede provocar que un niño actúe temporalmente como si fuera más chico. Es importante distinguir entre los cambios típicos de la conducta y los que están relacionados con problemas más graves. Preste especial atención a las conductas como:
  • Problemas en diferentes entornos como en la escuela, el hogar o con los compañeros.
  • Cambios en el apetito o el sueño.
  • Retraimiento social o conductas temerosas hacia cosas a las que su hijo normalmente no teme.
  • Repetición de conductas más comunes en niños más pequeños como incontinencia urinaria en la cama, durante mucho tiempo.
  • Signos de malestar como tristeza o llanto.
  • Signos de conducta autodestructiva como golpearse la cabeza o una tendencia a hacerse daño a menudo.
  • Pensamientos repetitivos de muerte.
P. ¿Los síntomas pueden ser causados por la muerte de un familiar, la enfermedad de uno de los padres, los problemas financieros familiares, el divorcio u otros eventos?
R. Sí. Las tragedias o el estrés extremo pueden afectar a todos los miembros de una familia, incluso a los niños más pequeños. Es normal que el estrés provoque malestar en los niños. Recuerde esto si percibe síntomas mentales, emocionales o conductuales en su hijo. Si su hijo tarda más de un mes para adaptarse a una situación, o si su hijo tiene reacciones graves, hable con su médico.
Observe la reacción de su hijo ante el estrés. Preste atención si mejora con el tiempo o si necesita atención profesional. Los eventos estresantes son un reto, pero le dan la oportunidad de enseñar a su hijo importantes maneras cómo sobrellevarlos.
P. ¿Cómo se diagnostican las enfermedades mentales en los niños pequeños?
R. Al igual que en los adultos, los niños con enfermedades mentales reciben el diagnóstico después de que un médico o un especialista en la salud mental observa cuidadosamente los signos y los síntomas. Algunos médicos de atención primaria pueden diagnosticar a su hijo ellos mismos, pero la mayoría lo derivarán a un especialista que pueda realizar un diagnóstico y tratamiento en los niños.
Antes de diagnosticar una enfermedad mental, el médico o especialista tratará de descartar otras causas posibles para la conducta de su hijo. El médico hará lo siguiente:
  • Registrará los antecedentes de problemas médicos importantes.
  • Registrará los antecedentes del problema (durante cuánto tiempo ha observado el problema) y los antecedentes de desarrollo de su hijo.
  • Registrará los antecedentes familiares de trastornos mentales.
  • Preguntará si su hijo ha experimentado traumas físicos o psicológicos, como un desastre natural o situaciones que puedan provocar estrés, como la muerte de un familiar.
  • Analizará la información proporcionada por los padres y otros cuidadores o docentes.
Los niños muy pequeños a menudo no pueden expresar sus pensamientos y sentimientos; por lo tanto, puede resultar desafiante hacer un diagnóstico. Los signos de una enfermedad mental en los niños pequeños pueden ser muy diferentes de los que se presentan en los niños más grandes o en los adultos.
Como los padres y los cuidadores saben, los niños cambian y crecen constantemente. El diagnóstico y el tratamiento se deben realizar teniendo en cuenta estos cambios. Mientras que algunos problemas son de corta duración y no requieren de tratamiento, otros pueden ser constantes y muy graves. De cualquier manera, una mayor cantidad de información ayudará a entender las opciones de tratamiento y a tratar el trastorno o el problema con mayor efectividad.
Aunque el diagnóstico de problemas de la salud mental en los niños pequeños puede resultar desafiante, es importante realizarlo. El diagnóstico puede resultar útil para guiar el tratamiento y vincular la atención de su hijo con las investigaciones realizadas en niños que tienen problemas similares.
P. ¿Mi hijo mejorará con el tiempo?
R. Algunos niños mejoran con el tiempo, pero otros, necesitan ayuda profesional continua. Hable con el médico o especialista de su hijo sobre los problemas que son graves, continuos y que afectan las actividades diarias. Además, no demore en buscar ayuda, ya que el tratamiento puede producir mejores resultados si se comienza temprano.
P. ¿Existen opciones de tratamiento para los niños?
R. Sí. Después de realizar un diagnóstico, el especialista de su hijo recomendará un tratamiento específico. Es importante entender las diversas opciones de tratamiento que generalmente incluyen psicoterapia o medicamentos. Hable sobre las opciones con un profesional de atención médica que tenga experiencia en el tratamiento de la enfermedad que se observa en su hijo. Algunas opciones de tratamiento se han estudiado de manera experimental y otros tratamientos forman parte de la práctica médica. Además, no todas las comunidades cuentan con todos los tipos de servicios o programas.
P. ¿Qué son los medicamentos psicotrópicos?
R. Los medicamentos psicotrópicos son sustancias que afectan los químicos del cerebro relacionados con el estado del ánimo y la conducta. En los últimos años, se han realizado investigaciones para entender los beneficios y los riesgos del uso de psicotrópicos en los niños. Sin embargo, se necesita aprender más sobre los efectos de psicotrópicos, especialmente en los niños menores de seis años. Mientras los investigadores intentan determinar de qué manera el tratamiento prematuro afecta al cuerpo en crecimiento, las familias y los médicos deben considerar los beneficios y los riesgos de los medicamentos. Cada niño tiene necesidades individuales y cada niño necesita ser supervisado de cerca mientras que toman medicamentos.
P. ¿Existen otros tratamientos aparte de los medicamentos?
R. Sí. Las terapias psicosociales pueden ser muy efectivas solas y en combinación con medicamentos. Las terapias psicosociales, también denominadas "terapias de diálogo" o "terapia contractual", pueden ayudar a las personas que padecen enfermedades mentales a cambiar la conducta. Las terapias que enseñan estrategias para salir adelante a los padres y a los niños también pueden ser efectivas.2
La terapia cognitiva-conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia que se puede utilizar con los niños. Se ha estudiado ampliamente y es un tratamiento efectivo para varias condiciones como la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo y la ansiedad social. Una persona en TCC aprende a cambiar los patrones de pensamientos distorsionados y las conductas no saludables. Los niños pueden recibir TCC con o sin sus padres y en grupos. La TCC se puede adaptar para satisfacer las necesidades de cada niño. Resulta especialmente útil para el tratamiento de los trastornos de ansiedad.3
Además, las terapias para el TDAH son numerosas e incluyen capacitación conductual para padres y el manejo de la conducta en el aula. Para obtener más información sobre las terapias para el TDAH, visite el sitio web del NIMH.
Algunos niños se benefician con una combinación de diferentes enfoques psicosociales. Un ejemplo es la capacitación sobre el manejo de la conducta para padres junto con la TCC para los niños. En otros casos, puede resultar más efectiva la combinación de medicamentos con terapias psicosociales. Las terapias psicosociales suelen tomar tiempo, esfuerzo y paciencia. Sin embargo, a veces los niños aprenden nuevas habilidades que pueden tener beneficios positivos a largo plazo.
Para obtener más información sobre las opciones de tratamiento consulte las secciones de psicoterapias y medicamentos del sitio web del NIMH.
P. ¿Cuándo es conveniente usar medicamentos psicotrópicos en los niños pequeños?
R. Se pueden recetar los medicamentos psicotrópicos cuando los beneficios del tratamiento superan los riesgos. Algunos niños necesitan medicamentos para controlar problemas graves y difíciles. Sin tratamiento, estos niños sufrirían consecuencias graves o peligrosas. Además, es posible que los tratamientos psicosociales no siempre resulten efectivos por sí mismos. En algunos casos, sin embargo, pueden resultar bastante efectivos si se los combinan con medicamentos.
Consulte con su médico sobre los riesgos que su hijo puede tener al comenzar y continuar con estos medicamentos. Infórmese todo lo que pueda sobre los medicamentos que le recetan a su hijo y sobre los posibles efectos secundarios, algunos de los cuales pueden ser nocivos. Sepa de qué manera debe actuar un tratamiento en particular, por ejemplo, ¿cambiará una conducta específica? Si no observa estos cambios mientras su hijo toma los medicamentos, hable con el médico. Además, analice con el médico los riesgos de suspender los medicamentos.
P. ¿Los medicamentos afectan a los niños pequeños de manera diferente que a los niños más grandes o a los adultos?
R. Sí. Los niños pequeños asimilan los medicamentos de manera diferente de como lo hacen los niños más grandes y los adultos. El cerebro de los niños pequeños cambia y se desarrolla rápidamente. Los estudios han demostrado que los cerebros en desarrollo pueden ser muy sensibles a los medicamentos. También existen diferencias de desarrollo en la manera en que los niños metabolizan los medicamentos (de qué manera los procesa el cuerpo). Por lo tanto, los médicos deben analizar cuidadosamente las dosis o la cantidad de medicamentos que se le da a cada niño. Es necesario realizar una mayor investigación para determinar los efectos y los beneficios de los medicamentos en los niños de todas las edades. Pero se debe recordar que los trastornos mentales graves que no son tratados pueden dañar el desarrollo del cerebro.
También es importante evitar las interacciones con los medicamentos. Si su hijo toma medicina para el asma o el resfrío, hable con su médico o farmacéutico. Interacciones con otros medicamentos podría provocar que los medicamentos no funcionen como se pretende o que causen efectos secundarios graves.
P. ¿De qué manera se deben incluir los medicamentos en un plan de tratamiento general?
R. Los medicamentos se deben utilizar con otros tratamientos y no deben ser el único tratamiento. Considere otros servicios como la terapia familiar, los servicios de apoyo familiar, las clases educativas y las técnicas de manejo de la conducta. Si el médico de su hijo le receta medicamentos, este debe evaluar a su hijo regularmente para asegurarse de que los medicamentos están funcionando. Los niños necesitan planes de tratamiento que se adapten a sus problemas y necesidades individuales.
P. ¿Qué medicamentos se utilizan para qué tipos de trastornos mentales en la infancia?
R. Los medicamentos psicotrópicos incluyen medicamentos estimulantes, antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo. Las dosis aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos para el uso de los niños, dependen del peso corporal y la edad. El folleto de medicamentos del NIMH describe los tipos de medicamentos psicotrópicos e incluye una tabla en la que indica las edades para las que la FDA aprueba cada medicamento. Para obtener la información más reciente sobre los medicamentos aprobados, las advertencias y las guías de información para pacientes, visite el sitio web de la FDA . Para información en español, puede visitar:http://www.fda.gov/AboutFDA/EnEspanol/default.htm .
P. ¿Qué significa si un medicamento está específicamente aprobado para su uso en niños?
R. Si la FDA aprueba un medicamento, significa que el fabricante le proporcionó información a la agencia, demostrando que el medicamento es seguro y eficaz para un grupo de personas en particular. Con base a esta información, la etiqueta del medicamento indica la dosis adecuada, los posibles efectos secundarios y la edad aprobada. Los medicamentos aprobados para los niños cumplen con estas directrices.
Muchos medicamentos psicotrópicos no han sido estudiados en los niños, lo que significa que no han sido aprobados por la FDA para su uso en niños. Sin embargo, los médicos pueden recetar medicamentos que consideran adecuados, incluso si esos usos no están incluidos en la etiqueta. Esto se denomina uso "no especificado en la etiqueta". Las investigaciones demuestran que el uso no especificado en la etiqueta de algunos medicamentos es adecuado para algunos niños. Para otros medicamentos, se deben realizar más estudios en niños. En especial, no se ha estudiado adecuadamente el uso de la mayoría de los medicamentos psicotrópicos en los niños en edad preescolar.
Se deben realizar más estudios en niños antes de poder determinar con precisión las dosis adecuadas, cómo actúa un medicamento en los niños y qué efectos puede tener en el aprendizaje y el desarrollo.
P. ¿Por qué no se han probado muchos medicamentos en los niños?
R. Anteriormente, los medicamentos se estudiaban con poca frecuencia en los niños porque las enfermedades mentales no estaban reconocidas en la niñez. Además, existían cuestiones éticas sobre la inclusión de niños en las investigaciones, todo esto llevó a una falta de conocimiento sobre tratamientos más adecuados para los niños. En la actualidad, en el entorno clínico, a los niños con trastornos mentales o de la conducta se les recetan medicamentos a edades cada vez menores. La FDA ha instado que se deban estudiar los medicamentos de manera adecuada en los niños, y en 1997, el Congreso aprobó legislación para ofrecer incentivos a los fabricantes de medicamentos para llevar acabo tales pruebas. Estas actividades han ayudado a aumentar las investigaciones sobre los efectos de los medicamentos en los niños.
Aún existen cuestiones éticas sobre las pruebas de medicamentos en los niños. Sin embargo, existen reglas estrictas que protegen a los participantes en los estudios de investigación. Cada estudio debe de pasar por diferentes tipos de revisiones antes y después de que comience.
P. ¿Cómo puedo trabajar con la escuela de mi hijo?
R. Si su hijo tiene problemas en la escuela, o si el docente le plantea un problema, usted puede trabajar junto con la escuela para buscar una solución. Puede solicitar a la escuela que realice una evaluación para determinar si su hijo cumple con los requisitos para recibir servicios de educación especial. Sin embargo, no todos los niños a los que se les diagnostica una enfermedad mental cumplen con los requisitos para recibir estos servicios.
Para comenzar, hable con el docente de su hijo, el consejero escolar, la enfermera de la escuela o la organización de padres de la escuela. Estos profesionales pueden ayudarlo a comenzar con la evaluación. Además, todos los estados cuentan con un Centro de Capacitación e Información para Padres y una Agencia de Protección y Defensa que pueden ayudar a solicitar la evaluación. La evaluación debe ser realizada por un equipo de profesionales que evalúen todas las áreas relacionadas con la posible discapacidad mediante una variedad de instrumentos y medidas.
P. ¿Con qué recursos cuenta la escuela?
R. Una vez que su hijo ha sido evaluado, existen varias opciones para él o ella dependiendo de sus necesidades específicas. Si los servicios de educación especial son necesarios y si su hijo cumple con los requisitos según la Ley de Educación de Individuos con Discapacidades (IDEA), el distrito escolar debe crear un "programa educativo individualizado" específicamente para su hijo en un período de 30 días.
Si su hijo no cumple con los requisitos para recibir los servicios de educación especial, él o ella tiene derecho a recibir la "educación pública, adecuada y gratuita" disponible para todos los niños que asisten a escuelas públicas y que tienen discapacidades, según la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973. Su hijo tiene derecho a recibirla independientemente de la naturaleza o la gravedad de su discapacidad.
La Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación de los EE. UU. exige el cumplimiento de la Sección 504 en los programas y las actividades que reciben fondos federales para la educación. Para obtener más información sobre la Sección 504, consultehttp://www2.ed.gov/about/offices/list/ocr/docs/list-sp.html .
Para obtener más información sobre los programas para los niños con discapacidades, visitehttp://www2.ed.gov/espanol/bienvenidos/es/idea.html .
P. ¿Qué retos en particular puede presentar la escuela?
R. En las escuelas, todos los años, existen nuevos docentes y nuevas actividades escolares. Este cambio puede resultar difícil para algunos niños. Cuando su hijo comience la escuela o pase de grado, informe a los docentes que él o ella tiene una enfermedad mental. El apoyo adicional ayudará a su hijo a adaptarse a los cambios.
P. ¿Qué más puedo hacer para ayudar a mi hijo?
R. Los niños que padecen enfermedades mentales necesitan ser comprendidos y guiados por sus padres y docentes. Este apoyo puede ayudar a que su hijo desarrolle plenamente su potencial y tenga éxito en la escuela. Antes de que un niño sea diagnosticado, es posible que frustración, culpa y enojo pueda haberse acumulado en la familia. Los padres y los niños pueden necesitar ayuda especial para reparar estos patrones de interacción que no son saludables. Los profesionales de la salud mental pueden asesorar al niño y a la familia para que todos puedan desarrollar nuevas habilidades, actitudes y formas de relacionarse entre ellos.
Los padres también pueden ayudar al participar de la capacitación para padres. Esto ayuda a que los padres aprendan cómo enfrentar situaciones y conductas difíciles. La capacitación alienta a los padres a compartir actividades placenteras o relajantes con sus hijos, a observar y señalar virtudes y a elogiar las fortalezas y las habilidades de sus hijos. Los padres también pueden aprender a orientar las situaciones familiares de una manera más positiva. Además, los padres pueden beneficiarse aprendiendo técnicas del manejo del estrés que los ayuda a lidiar con la frustración y responder con calma ante la conducta de su hijo.
En algunas ocasiones, es posible que toda la familia necesite asesoramiento. Los terapeutas pueden ayudar a los miembros de la familia a buscar mejores formas de enfrentar las conductas negativas y motivar los cambios de conducta. Finalmente, los grupos de apoyo ayudan a los padres y a las familias a conectarse con otras personas que tienen problemas y preocupaciones similares. Los grupos se reúnen frecuentemente para compartir frustraciones y éxitos, para intercambiar información sobre especialistas y estrategias recomendadas, y hablar con expertos.
P. ¿De qué manera pueden recibir apoyo las familias de los niños con enfermedades mentales?
R. Como sucede con otras enfermedades graves, a los padres, a la familia y a otros cuidadores les resulta difícil cuidar a los niños con enfermedades mentales. Los cuidadores a menudo deben afrontar las necesidades médicas de sus seres queridos y además, deben afrontar la manera en que estas necesidades afectan su salud. Debido al estrés que padecen los cuidadores, es posible que éstos deban faltar al trabajo o perder parte de su tiempo libre. Esto puede perjudicar sus relaciones con otras personas que no comprenden la situación y llevar al agotamiento físico y mental.
El estrés ocasionado por estar a cargo del cuidado de su hijo puede hacer más difícil enfrentar sus síntomas. Un estudio demostró que si un cuidador está bajo mucho estrés, su ser querido tiene más dificultad para adherirse al plan de tratamiento. Es importante cuidar de su propia salud física y mental. También puede resultar útil unirse a un grupo de apoyo local.
P. ¿Dónde puedo recurrir para obtener ayuda?
R. Si no está seguro acerca de dónde ir para obtener ayuda, pregúntele a su médico de cabecera. A continuación encontrará otras personas a las que puede recurrir para obtener ayuda:
  • Especialistas de la salud mental como psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales o consejeros de la salud mental.
  • Organizaciones del cuidado de la salud.
  • Centros comunitarios de la salud mental.
  • Departamentos de psiquiatría de los hospitales y clínicas para pacientes ambulatorios.
  • Programas de salud mental en universidades o facultades de medicina.
  • Clínicas estatales para pacientes ambulatorios.
  • Servicios para la familia, agencias sociales o iglesias.
  • Grupos de apoyo.
  • Clínicas e instituciones privadas.
  • Programas de asistencia para empleados.
  • Asociaciones médicas o psiquiátricas locales.
También puede buscar números de teléfono y direcciones en el directorio telefónico bajo las secciones "salud mental" (mental health), "salud" (health), "servicios sociales" (social services), "líneas directas de ayuda" (hotlines) o "médicos" (physicians). Los médicos de las salas de emergencia también pueden brindarle ayuda temporal e informarle dónde y cómo obtener más ayuda.
Para obtener la más información sobre la salud mental, visite el sitio web del NIMH. Para obtener la información más reciente sobre medicamentos, visite el sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, www.fda.gov . Para información en español, puede visitar: http://www.fda.gov/AboutFDA/EnEspanol/default.htm .

ENFERMEDAD MENTAL

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) “La SALUD es un estado de completo bienestar físico, psíquico y social y no sólo la ausencia de enfermedad” y la SALUD MENTAL es definida como “la forma de relacionarse con otros de la familia, el trabajo, el ocio y la comunidad en general”. Así considerado sería el modo más adecuado de adaptarnos al mundo y a los otros con la máxima eficacia y felicidad.
Siguiendo con esta serie de conceptos, intentar hacer una definición concreta de lo que es ENFERMEDAD MENTAL se vuelve complicado, sin embargo, lo resumiremos siguiendo lo establecido en la “Guía de estilo” de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Enfermos Mentales: Un trastorno o enfermedad mental es una alteración de tipo emocional, cognitivo y/o comportamiento, en que quedan afectados procesos psicológicos básicos como son la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje, el lenguaje, etc. Lo que dificulta a la persona su adaptación al entorno cultural y social en que vive y crea alguna forma de malestar subjetivo.
No es fácil establecer una causa-efecto en la aparición de la enfermedad mental sino que son múltiples y en ella confluyen factores biológicos (alteraciones bioquímicas, metabólicas,etc), factores psicológicos (vivencias del sujeto, aprendizaje,etc) y factores sociales (cultura, ámbito social y familiar,etc) que pueden influir en su aparición.
Diagnósticos: Según los criterios de clasificaciones internacionales como la DSM-IV de la American Psychiatric Association o la CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los grupos de diagnósticos que dan lugar la aparición de una situación valorada como Enfermedad Mental Grave son:
  • Esquizofrenia y grupo de trastornos psicóticos: se caracteriza por los trastornos del pensamiento, alucinaciones y síntomas negativos; suele conllevar gran afectación de las funciones de relación social. Se produce un grave deterioro de la evaluación de la realidad que interfiere en gran medida con la capacidad para responder a las demandas cotidianas de la vida. Estas distorsiones provienen de la percepción del pensamiento y de las emociones.
  • Trastorno Bipolar y grupo de los trastornos afectivos mayores: se caracteriza por las fases de alteración severas del estado de ánimo y el nivel de la actividad de la persona que lo padece (episodios maníaco-depresivos).
  • Trastornos de la Personalidad: es una alteración de la personalidad, de la forma de vivir, de la forma de ser y de relacionarse con el entorno. La patología viene dada por agrupaciones de rasgos peculiares (no síntomas clínicos) que hacen sufrir a la persona o le generan importante conflictos en la relación interpersonal y/o social.
Cuantificación de la población afectada
Una de cada cuatro personas sufre un trastorno mental a lo largo de la vida. Según datos de la OMS existen 52 millones de personas en el mundo que padecen enfermedad mental severa. Según los datos estadísticos un 1% de la población sufre un diagnóstico de esquizofrenia y otro 1% un trastorno bipolar.
¿Cuál es el papel de la familia en el tratamiento de una enfermedad mental?
Un entorno familiar adecuado y tranquilo es muy importante en la recuperación de una enfermedad mental. El papel de la familia es esencial, puesto que la experiencia vivida y la proximidad con la persona con enfermedad mental pueden aportar muchos datos y soporte al tratamiento.
La familia es un elemento clave para ayudar a la persona con la enfermedad a seguir el tratamiento propuesto por el especialista, por ejemplo contrarrestando la tendencia que suelen tener estas personas a abandonar el tratamiento farmacológico o haciendo un seguimiento de los reeducados hábitos alimentarios de personas afectadas de anorexia.
Para ello es muy importante que también la familia reciba apoyo por parte de los profesionales y los servicios de salud mental.
(Texto extraído de la “Guía de estilo” de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Enfermos Mentales.)
Se hace necesario un trabajo informativo y referencial para la familia, orientado a situarle ante una nueva realidad y a ofrecerle pautas de actuación ante la experiencia de la enfermedad mental. Entonces, la familia tendrá la posibilidad de desarrollar un papel activo y de colaboración con la persona afectada.
¿Es cierto que las enfermedades mentales conducen a actos violentos?
No. La idea de que la enfermedad mental esta íntimamente relacionada con la violencia no tiene base científica.
No se puede decir que las personas con enfermedades mentales sean más agresivas ni tengan más probabilidades de cometer actos violentos ni delictivos que personas sin enfermedad mental. Las personas afectadas por una enfermedad mental rara vez son peligrosas para la sociedad en general. Solamente algunos trastornos mentales pueden desarrollar en ciertos episodios conductas agresivas hacia uno mismo o hacia el entorno familiar cuando la persona que lo padece no está bajo tratamiento.
En realidad, es más probable que las personas con enfermedad mental sean víctimas de abusos y malos tratos, y vean vulnerados sus derechos. El tratamiento adecuado de esta enfermedad y de sus síntomas reduce al mínimo este tipo de peligros.

noticia de un niño con problemas mentales y la irresponsabilidad de los padres.


Un niño marroquí ha pasado seis años atado y encerrado por su familia en un cuarto sin ventanas en la localidad de Taurirt, en el norte del país, hasta que el caso fue descubierto y el menor fue ingresado en un centro para enfermedades mentales, mientras que la policía ha detenido a su padre y hermano.

El escándalo por el caso de Faisal, que ya ha cumplido 13 años, ha tenido una gran repercusión en la prensa e incluso alguna cadena de televisión, que han mostrado al niño atado de un pie y encerrado en un estrecho cuarto separado de la casa, sin retrete ni cama donde acostarse.

La madre ha explicado a los reporteros que se vieron obligados a atarlo con una cadena a la pared a los 7 años de edad, cuando los vecinos se quejaron de su agresividad y de sus ataques.

Durante ese tiempo, la familia visitó los hospitales de todo el norte del país (Fez, Jemiset, Berkán o Rabat) en busca de ayuda, pero nadie se quiso hacer cargo de Faisal por su difícil carácter, añadió la madre.

Cócteles de pastillas tranquilizantes fueron lo único que esta familia pobre recibió para calmar a Faisal y nunca fue internado en una institución "porque somos pobres", declaró su madre al diario "Ajbar al Yaum".

El ruido generado por el caso Faisal (que ha llegado a youtube: http://www.youtube.com/watch?v=z7rd-5VPRec) llevó a que finalmente un centro especializado en enfermedades mentales de la ciudad de Uxda se hiciera cargo del menor, según indicó la primera cadena oficial de televisión.

Mientras tanto, el hermano del niño sigue detenido por la Gendarmería (policía rural), y el padre ha sido liberado por su anciana edad y minusvalía.

Este caso ha puesto de relieve una vez más el calvario por el que pasan los enfermos mentales y sus allegados en Marruecos, ante las carencias de la sanidad pública para hacerse cargo de ellos.

En septiembre de 2012, el oficial Consejo Nacional de Derechos Humanos publicó un informe sobre el estado de la salud mental en el país, que calificó de "alarmante" por la escasez de centros públicos y de médicos especializados, las deficientes condiciones de vida de los internos y el "deplorable estado" de los establecimientos.